La Finca

Una finca viva, creada por las personas, las plantas y el paso del tiempo.

Un sistema agroforestal diverso

La finca está diseñada como un sistema de agroforestería, donde distintos cultivos crecen juntos y se apoyan entre sí. Los árboles de sombra protegen las plantas más sensibles, mejoran la salud del suelo y crean un entorno productivo y resiliente.

Los principales cultivos incluyen:

  • Piña
  • Plátano en asociación con cacao
  • Árboles de limón
  • Caña de azúcar
  • Una gran variedad de árboles frutales

Al combinar cultivos con diferentes alturas, sistemas de raíces y funciones, la finca se mantiene productiva y, al mismo tiempo, se reduce el estrés sobre el suelo y las plantas.

Heyner y Jenny

La Muñequita es una finca familiar, creada y cuidada por Heyner y Jenny.
Heyner llama cariñosamente a Jenny “La Muñequita”, y de ahí nace el nombre de la finca.

Juntos construyeron este lugar como una finca viva, donde la producción de alimentos va de la mano con el respeto por la naturaleza, las personas y la tierra. Lo que comenzó como un pequeño proyecto familiar se ha convertido en un sistema agroforestal diverso, creada por el trabajo diario y una visión a largo plazo.

Los animales como parte del sistema

Las cabras y las gallinas forman parte esencial de la vida diaria en la finca. Miguel, sobrino de Heyner, se encarga de cuidar a las cabras y ayuda mucho con el mantenimiento de la finca

Las cabras ayudan a manejar los pastos de forma natural y producen estiércol que regresa al suelo como fertilizante. Las gallinas contribuyen al control de plagas, al reciclaje de nutrientes y a la rutina diaria de la finca.

Aquí, los animales no están aparte: son parte del sistema.

Construida con muchas manos

A lo largo de los años, La Muñequita se ha construido no solo con el esfuerzo de la familia, sino también con la ayuda de muchos voluntarios de distintas partes del mundo.

Ayudaron a sembrar árboles, mantener la finca, construir estructuras, cuidar a los animales y compartir la vida diaria en el campo. Cada persona dejó algo: conocimiento, energía, risas y recuerdos.

Les estamos profundamente agradecidos a todas las personas que ofrecieron su tiempo y su cuidado. Esta finca guarda todas esas manos y momentos en su historia.

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